La estafa de las revistas científicas se acerca a su fin

Os dejamos un artículo publicado por George Monbiot y traducido por Francisco de Zárate publicado el 16/09/2018 en el diario.es (https://www.eldiario.es/theguardian/estafa-revistas-cientificas-acerca-fin_0_814368712.html).

En dicho texto se nos presentan las consecuencias científicas, éticas y políticas de los negocios multimillonarios relacionados con la generación de barreras de pago para el conocimiento y el trasvase a manos privadas de la ingente cantidad de investigaciones realizadas con dinero público. Una pregunta importante que nos podemos hacer es: ¿por qué gobiernos y universidades han permitido que se generase dicha situación, evitando además la difusión masiva y en abierto del conocimiento científico?

El autor nos sitúa ante un diagnóstico que deja bien a las claras la generación de oligopolios en la industria del capitalismo académico, y es que la mitad de la investigación realizada en el mundo es publicada a través de cinco grandes empresas: Reed Elsevier, Springer, Taylor & Francis, Wiley-Blackwell y la American Chemical Society. La estafa es absoluta: investigaciones cuyo alcance y difusión son controlados de forma privada, trayectorias investigadoras y profesionales que dependen de evaluaciones focalizadas en el número de papers y/o trabajos presentados en revistas de pago, cobro por derechos de autor levantando barreras de propiedad sobre conocimiento que debería estar al alcance de todos y de todas.

El autor partiendo de una situación personal, nos habla de la importancia de acciones como las impulsadas por Alexandra Elbakyan, científica kazaja que ha puesto patas arriba a una industria devenida en multimillonaria gracias a las barreras de pago para el conocimiento, al fundar en 2011 el rastreador web Sci-Hub para publicar artículos de acceso restringido (se calcula que unos 70 millones de papers han sido posibles de consultar). Se nos cuenta sus devenires legales convertidas en denuncias por parte de estas empresas multinacionales del conocimiento

También el trabajo recoge otras acciones impulsadas por la Biblioteca Pública de Ciencia, o investigadores como Stevan Harnad, Björn Brembs, Peter Suber y Michael Eisen quienes apuestan que la calidad científica de las investigaciones y el conocimiento generado no depende de las barreras de pago, muy al contrario acaba frenando su desarrollando. Como se señala en el texto, ahora que el sistema comienza a chirriar, los organismos de financiación estatal encuentran por fin el valor de hacer lo que deberían haber hecho hace décadas: exigir la democratización del conocimiento

comparte este contenido:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*